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Diez indicaciones de oro para la higiene alimentaria2 min read

22 enero 2020

De todas las cosas importantes, existe una muy especial e involucra a las frutas, las verduras y las manos

De todas las cosas importantes, existe una muy especial e  involucra a las compañeras de día y noche: las frutas, las verduras y las manos. En efecto, debemos poner en práctica estos hábitos para no padecer ninguna infección relacionada a la falta de aseo y además, saborear nuestras comidas con tranquilidad.

Las 10 indicaciones de oro para la higiene alimentaria

1. Consumir alimentos que hayan sido tratados en forma higiénica. Por ejemplo: leche pasteurizada o hervida y refrigerada (conservada en heladera), carnes refrigeradas o congeladas, hortalizas y frutas adecuadamente lavadas.

2. Cocinar suficientemente los alimentos y evitar partes crudas. Esto garantiza la destrucción de los gérmenes.

3. Comer los alimentos inmediatamente después de cocinarlos para evitar la proliferación de microbios.

4. Guardar cuidadosamente los alimentos cocidos. Si no van a ser consumidos enseguida colocarlos en la heladera, el congelador o el freezer. No dejarlos a temperatura ambiente.

5. Calentar suficientemente los alimentos cocidos. Antes de consumir alimentos cocidos refrigerados deben calentarse a altas temperaturas. La mejor manera es a fuego mínimo durante el tiempo necesario para que el interior del alimento quede bien caliente. En el caso de alimentos que se consumen fríos es conveniente consumirlos apenas se retiran de la heladera.

6. Evitar el contacto entre los alimentos crudos y los cocidos para prevenir la contaminación cruzada. Para ello es importante no usar los mismos utensilios en ambos y limpiar adecuadamente las superficies de contacto (tablas, platos, mesadas).

7. Asegurar una correcta higiene tanto de la persona encargada de manipular los alimentos como del lugar donde se cocina. Los utensilios, paños, rejillas y las paredes de la cocina son fuentes de contaminación si no se los lava con agua, jabón y lavandina frecuentemente.

8. Mantener los alimentos fuera del alcance de insectos, roedores y animales domésticos. Estos contaminan no solo los alimentos que eligen para comer sino también aquellos con los que toman contacto a su paso.

9. Utilizar agua potable de red o potabilizarla con 2 gotas de lavandina por litro de agua o hirviéndola durante 5 minutos.

10. Cubrir y proteger los alimentos que deban quedar expuestos a temperatura ambiente como las frutas, por ejemplo.

Fuente: Dr. Cormillot