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Caso Fernando Báez Sosa: Máximo Thomsen declaró que «Nunca tuvo la intención de matar a alguien»

16 enero 2023

Mientras lloraba, el rugbier acusado por el crimen de Fernando Báez Sosa habló por primera vez en el juicio.

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«Quiero pedir disculpas porque jamás en la vida se me hubiese ocurrido tener intenciones de matar a alguien», sostuvo Máximo Thomsen.

«Yo fui el primero que entré y fuimos directo a la barra a cambiar la consumisión que venía con la entrada. Llegamos a la barra y cuando llegamos nos quedamos ahí», relató sobre la noche del 18 de enero.

Luego, contó: «Estaba ahí tomando con uno de los chicos y estábamos conociendo a una chica, que estábamos organizando para hacer una previa con ella al día siguiente».

El rugbier contó los detalles de lo ocurrido aquella noche en Le Brique. «Había tanta gente que se te volcaba el vaso. Me puse contra la barra y cubría a mi amigo y la chica».

«De repente escucho que alguien me dice ‘basta de empujar’ y alguien me responde: ‘Estamos todos en la misma, no nos podemos mover’. Yo digo que no pasa nada y cuando termino de decir eso, un amigo me toca la espalda y le veo que tenía un chichón», remarcó.

Y añadió: «De repente un seguridad lo estaba levantando y le pido que lo deje, y el seguridad me dice que también me vaya. Yo me pongo a preguntar por qué me sacan si no hice nada».

Cuando lo estaban sacando del boliche Le Brique, el rugbier dijo que recibió golpes: «Alguien de repente me empieza a asfixiar con una presión. Me rendí porque sabía que no podía esforzarme. Cuando me voy por el pasillo siento que me pegan dos piñas en las costillas».

«Un amigo me empezó a decir que me quedara quieto porque estaba bordó. Ya afuera, fui a donde estaban sentados los chicos y mientras voy caminando, miro para la derecha y veo que uno de mis amigos se estaba por meter en una ronda de gente desconocida», indicó.

Asimismo, señaló: «Cuando veo eso dije ‘se van a pelear’ y apenas me meto para sacarlo, me pegan una piña en la cara. Así que reaccioné pegando patadas, pero jamás en la vida lo hice con la intención de matar a alguien».

El rugbier más complicado en el crimen de Báez Sosa continuó declarando: «Dicen que yo organicé, que soy el líder, y yo me metí a pelear porque era una persona contra muchos»

«Era una ronda y mi amigo, un amigo me tocó y me dijo basta. Y ahí vi que ya nadie estaba golpeando, me di la vuelta para ver que venían mis amigos y me fui», remarcó sobre los minutos después del ataque.

En este sentido, continuó: «Cuando llegué a casa me puse ropa cómoda porque tenía la camisa rota, cuando llegaron los demás empezaron a comentar de la pelea. A lo último llega otro y dijo ‘che, creo que terminó mal’ y yo digo ‘no, ¿cómo? Como justo nuestra pelea va a ser si fueron solo segundos'».

«Algunos de los chicos me dicen de ir a comer y fui a Mc Donald’s con Lucas. Volví y me fui a dormir porque para mí había sido una pelea de un abrir y cerrar de ojos», señaló sobre cómo terminó su noche tras el ataque.

Mientras lloraba, el rugbier expresó: “Quiero pedir disculpas porque jamás en la vida se me hubiese ocurrido tener intenciones de matar a alguien”.

En el inicio de la tercera semana, Thomsen decidió romper el pacto de silencio. “Escuche cosas sobre mí, años, cosas que no reconocía. Hablaban con tanto odio que me hacían doler muchísimo”, sostuvo y remarcó: “No puedo más. No puedo seguir sobrellevando esto, cada día es peor”.

Vía: TN


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