Saltar al contenido

Mujeres de nuestras vidas3 min read

8 marzo 2021
¡Compartí con tus amigos!

Lo supimos desde el primer día de vida. Es que la madre es el primer cobijo y el aliento fundacional. Y más tarde comenzamos a caminar por la vida rodeados de abuelas, tías, primas y hermanas siempre presentes, brindándonos protección y afecto en esos tiempos tan frágiles. No hay paraguayo, y quizá no hay ser humano, que no haya sentido lo mismo: han sido las mujeres las que nos guiaron en el tortuoso camino del existir. Fueron ellas las que estuvieron con nosotros cuando los hombres estuvimos “muy ocupados” o directamente ausentes.

En la infancia y juventud las maestras y profesoras. En la facultad las compañeras y las grandes guías de la profesión.

En la vida adulta aquella compañera con la cual tomamos la decisión de encarar una vida en común, criando hijos, esperando nietos, completando el ciclo vital de la existencia.

Es cierto que la frase del Papa Francisco nos ha conmovido a todos: “La Mujer paraguaya es la más gloriosa de América”, pero ese pensamiento está muy lejos aún de ser verdaderamente honrado en nuestro país, en donde la inequidad de género es todavía flagrante y las barreras estructurales para acceder a cargos de relevancia siguen postergando a miles de mujeres.

Ni hablar de la violencia sistemática contra ellas y los frecuentes abusos solapados en viejas prácticas que nuestro sistema de convivencia no parece dispuesto a abandonar fácilmente.

Por todo eso y mucho más ellas marchan hoy y todos los días. Mientras tanto yo recuerdo al azar a centenares de mujeres paraguayas que ya no están, pero han dejado un testimonio de vida ejemplar, cada una en su área de influencia: Adela y Celsa Speratti, Serafina Dávalos, Josefina Plá, Concepción Leyes de Chaves, Carmen Casco de Lara Castro, Carmen Soler, Esther Ballestrino, Olga Blinder, Idalia Flores, Dora Gómez Bueno, Elsa Wiezell, Edith Jiménez, Miriam Sienra, Celia María Benítez, Blanca Sanabria de Da Costa, Edda de los Rios, Ana Iris Chávez, Susana Ibañez Rojas, Branislava Susnik, Flora Giménez, y tantas otras, a las que hay que sumar miles de mujeres anónimas que han construido la patria con su enorme esfuerzo personal.

En el Día Internacional de la Mujer no podemos menos que realizar este homenaje sencillo a las dadoras de vida. A aquellas que todavía necesitamos reconocer como nuestras pares, caminando siempre al lado, incluso adelante, de cada hombre de nuestro país. Si así no lo hiciéramos, por medio de nuestros actos diarios, ayudando a modificar la realidad, seguiremos llenándonos la boca de discursos grandilocuentes sin mayor trascendencia.

Desde 1975 la ONU reconoce el 8 de marzo como el día internacional de la mujer. Sin embargo, su verdadera emancipación y su justa reivindicación constituyen todavía conquistas por lograr. Por eso desde la Megacadena de Comunicación no podemos menos que sumarnos a esta fecha con la esperanza puesta en una sociedad más justa e igualitaria con las mujeres que habitan nuestro bendito suelo patrio. Que así sea, más temprano que tarde.

Mario Ferreiro


¡Compartí con tus amigos!

😷Coronavirus en Py: Día 405 de cuarentena, 250.165 casos, 205.883 recuperados, 5.313 fallecidos

¡Compartí con tus amigos!


¡Compartí con tus amigos!